Críticas Libros

Crítica de Viaje a Arcturus

Escrito por Redacción SFX

LA GRAN E INMISERICORDE ANTI-ODISEA ESPACIAL POR EXCELENCIA

Al finalizar este libro, o más bien tras recuperar la compostura, reducir el ritmo cardíaco, asimilar el hecho de que la experiencia ha concluido y recordar que aún estamos en el planeta Tierra, surge una pregunta inevitable: ¿Cómo es posible que semejante obra, de culto en muchos países, haya permanecido inédita en el nuestro durante casi un siglo? Tal vez se deba a que, a diferencia de los más famosos autores británicos de fantasía y ciencia-ficción, como pueden ser Tolkien, Pratchett, Wells o Clarke, Lindsay no es tan accesible. Quien espere encontrar una historia convencional, una ambientación familiar o incluso un sentido de la lógica asimilable, impactará violentamente contra un muro de sorpresa, estupor, imaginación salvaje, sexualidad indescriptible y conflictos filosóficos, espirituales y emocionales difíciles de digerir, que probablemente le acompañarán durante mucho tiempo. No es una novela escrita para ser entendida o fácilmente asimilada, sino para ser experimentada. Para dejarse llevar, con todas sus consecuencias.

Los convencionalismos brillan por su ausencia, ya que Lindsay no se basó en leyendas ya existentes (pese a ciertas referencias muy contadas a la mitología nórdica), sino que lo hizo salir todo direc- tamente de algún extraño recoveco de su cerebro. No hay héroes, sino más bien una suerte de anti-héroe desorientado, desdichado y encarnado en la figura de Maskull. No hay villanos en el sentido clásico, sino personajes de moralidad ambigua. Ni siquiera hay damiselas esperando a ser rescatadas, sino mujeres dispuestas a darlo todo por aquello en lo que creen en su fuero más interno, sin importar el cruel destino al que se encaminan.

Descubrimos un planeta, Tormance (brillante acrónimo de “tormento” y “romance”), que gira alrededor de un sistema binario de estrellas: el abrasador Branquéspilo y el pequeño y azulado Alpaín. La luz combinada de estos astros crea colores nuevos y desconocidos, como el úlfiro y el jale. Si a esto le sumamos la desbordante imaginación de Lindsay, capaz de hacernos visualizar plantas de cristal, árboles descomunales, montañas que aparecen y desaparecen, océanos de colores, lagos utilizados como instrumentos musicales y hasta rocas macho (y hembra) que permiten volar, podemos afirmar categóricamente que ya no estamos en Kansas.

Una obra muy recomendada pese a sus carencias (unos pocos diálogos parecen más cuestionarios automatizados). Y un aplauso para Defausta por la exhaustiva adaptación de los términos alienígenas que aparecen, pero también un tirón de orejas: la primera edición contiene numerosos fallos, especialmente en la colocación de los párrafos. Aun así, no es nada que impida la lectura de éste viaje no solo a Arcturus, sino también al fondo de la mente, de la moral y de la percepción misma.

DANIEL MUÑOZ

Sobre el autor

Redacción SFX

Equipo de redacción de la Revista SFX. ¡Recuerda seguirnos en nuestras redes sociales para estar al tanto de nuestras publicaciones!