Cine Críticas

Crítica de Power Rangers: Una fórmula efectiva

Escrito por Redacción SFX

Si creciste en los 90 sabes de qué iban los recreos. La fiebre por unos muñecos de un palmo de altura a los que se les podía girar la cabeza para intercambiar entre casco y rostro invadía los colegios. Varios colores para identificar a unos pequeños héroes que luchaban juntos contra el mal. Aquella época ha quedado algo atrás, pero la tendencia del cine actual no iba a dejar pasar la oportunidad de revivir a estos curiosos personajes nacidos de una serie que a día de hoy le cuesta aguantar el paso de los años. Por eso se agradece Power Rangers, porque no es más ni es menos. La película de Dean Israelite es una buena adaptación a los blockbusters actuales sin perder en demasía la esencia de antaño.

El argumento y desarrollo de este reboot no va a cambiarte la vida, pero sí va a entretenerte una tarde si no vas con excesivas pretensiones al cine. Los cinco nuevos jóvenes que lidian con los problemas de Angel Grove no serán recordados por su faceta de superhéroes, pero sí están bien caracterizados y son un buen reflejo de la estética y evolución adolescente estadounidense si obviamos los clichés propios de este tipo de producciones. Está el líder guapo, la chica guapa, la chica con carácter, el asiático alocado y el rarito inteligente, todos ellos con los problemas típicos de su personalidad a esas edades. A destacar el papel de este último, interpretado por RJ Cyler, quien antes de convertirse en el Ranger Azul supone el principal atractivo para seguir pegado a la pantalla. Aporta, al menos en versión original, los toques más lúcidos de la película, siempre adlátere a un humor accidentado que funciona por defecto.

Una primera mitad notable es la que hace énfasis en este punto en común de los protagonistas, dibujando sus inquietudes y presentando su necesidad de destacar y rebelarse en cierta medida. El objetivo en común que les une viene dado por un Zordon (Bryan Cranston) que, lamentablemente, resulta más carismático desde su segundo plano que una Rita Repulsa (Elizabeth Banks) que como villana se limita a figurar más que a ser, por sí misma, un dolor de cabeza para los Rangers. Ese es, quizá, uno de los motivos por los que la cinta desciende progresivamente a nivel argumental en la segunda mitad. Cuando la acción se inicia sucede con relativa prisa y con un desarrollo muy centrado en los Zords, siendo esto algo que puede dejar al espectador con ganas de ver más allá de una batalla repleta de sencillez. Sin embargo, se agradece el no ser redundante en un tramo final que, eso sí, presume de un apartado artístico y técnico sobresaliente. Puro contraste con nuestro recuerdo de la infancia.

Es el crecimiento de los personajes al más puro estilo Spiderman el que hace que lo nuevo de Israelite pase de ser la típica película de superhéroes moderna a una entretenida película de superhéroes que enlaza bien los guiños al pasado con las necesidades actuales -sin olvidar la influencia japonesa-. Además, y como era de esperar, el filme deja un final abierto para una más que posible secuela. Esperábamos acción novedosa y desenfadada que no desentonara con aquello que enamoró a una generación, y eso es lo que se nos ha dado. Sin mucho más. La fórmula funciona en una Power Rangers que no cae en excesos y conoce sus limitaciones. ¿Tienes una tarde libre, apetito de nostalgia y pocas ganas de reflexión? Bingo.

SERGIO BUSTOS

Sobre el autor

Redacción SFX

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